Textos de Erik Satie, en "Notas sin música" de Juan Vicente Melo

Un decorado musical

La orquesta no tiene por qué gesticular cada vez que un personaje entra en escena. ¿Acaso gesticulan los árboles de un decorado? Lo que tenemos que hacer es crear un decorado musical, un clima en el que los personajes se muevan y hablen. Nadad e cuplés ni de motivos conductores: servirse de una cierta atmósfera de Puvis de Chavannes.
Quiero hacer una obra para perros. Ya tengo mi decorado. Al levantarse el telón aparece un hueso.

Quién soy

Todo el mundo dice que soy un músico. Es verdad.
Desde el principio de mi carrera me clasifiqué entre los fonometógrafos. Mis trabajos son pura fonométrica. Tómense "El hijo de las estrellas" o los "Trozos en forma de pera", "En traje de caballo" o las "Zarabandas" y podrá advertirse que ninguna idea musical ha presidido la creación de esas obras. Domina el pensamiento científico.
Por lo demás, me produce mayor placer medir un sonido que escucharlo. Con el fonómetro en la mano trabajo alegre y seguramente.
¡Qué cosas no habré pesado o medido! Todo Beethoven, todo Verdi, etcétera. Es muy curioso.
La primera vez que utilicé un fonoscopio, examinaba un si bemol de grosor mediano. Les aseguro que nunca he visto cosa más repugnante. Llamé a mi sirviente para que viera.
En el fonopesador, un fa sostetenido ordinario, muy común, alcanza los 93 kilos. Emanaba de un tenor gordo cuyo peso anoté.
¿Conocen la limpieza de los sonidos? Es bastante sucia. Saber clasificar los sonidos es un procedimiento minucioso que exige buena vista. Aquí no sencontramos en la fonotécnica.
Las explosiones sonoras, a menudo muy desagradables, son atenuadas convenientemente por un algodón fijado en las orejas. Aquí nos encontramos en la pirofonía.
Para escribir mis "Piezas frías" utilicé un caleidoscopio grabador. Me llevó siete minutos. Llamé a mi sirviente para que escuchara.

La jornada del músico [Fragmento]

El artista debe ordenar su vida.
He aquí el horario preciso de mis actos cotidianos:
Despierto: a las 7:18; inspirado: de las 10:23 a las 11:47. Como a las 12:11 y me levanto de la mesa a las 12:14.
Saludablemente paseo a caballo por mi parque: de ls 13:19 a las 14:53. Otra inspiración: de ls 15:12 a las 16:07.
Ocupaciones diversas (esgrima, reflexiones, inmovilidad, visitas, contemplación, ingenio, natación, etcétera): de las 16:41 a las 18:47.
La cena se sirve a las 19:16 y se termina a las 19:20. Lecturas sinfónicas en voz alta: de las 20:09 a las 21:59.
Me acuesto regularmente a las 22:37. Semanalmente despierto sobresaltado a las 3:19 (el martes.
Sólo como alimentos blancos: huevos, azúcar, huesos raspados, grasa de animales muertos, ternera, sal, nuez de coco, pollo cocido en agua blanca, mohos de frutas, arroz, nabos, budín alcanforado, pastas, quesos (blancos), ensalada de algodón y algunos pescados (sin la piel).
Hiervo mi vino y lo bebo frío con jugo de fucsia. Tengo buen apetito, pero cuando como nunca hablo por temor a estrangularme.
Respiro con cuidado (un poco cada vez). Bailo raramente. Cuando camino, llevo los brazos en jarras y miro fijamente hacia atrás.
De aspecto muy serio, sólo río si no es a propósito. me disculpo siempre y con afabilidad.
Duermo con un solo ojo; mi sueño es duro. Mi cama es redonda, horadada por un agujero para el paso de la cabeza. Cada hora un sirviente me toma la temperatura y me devuelve otra.
Desde hace tiempo estoy abonado a una revista de modas. Llevo un gorro blanco, medias blancas y chaleco blanco.
Mi médico me aconseja fumar. Añade a sus consejos: "Fume usted, amigo mío; si no lo hace, otro fumará en su lugar."

Traducción de Juan Vicente Melo

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