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Antología de aforismos de Karl Kraus

No hay nada más insondable que la superficialidad de la mujer.

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¡Es casi imposible confiar en una mujer que se deja sorprender en flagrante fidelidad! Hoy, fiel a ti; mañana, fiel a otro.

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La mujer está involucrada en todos los asuntos de la vida. A veces, también en el amor.

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La cosmética es la ciencia del cosmos de la mujer.

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El fetichista es el ser más infeliz en este mundo, porque desea una zapatilla de mujer y tiene que conformarse con la mujer entera.

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La mujer, a veces, es un sutil eufemismo del onanismo. Naturalmente, es necesario un extra de fantasía.

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El escándalo comienza cuando la policía le pone fin.

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La belleza se marchita porque la virtud resiste.

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El cristianismo enriqueció el menú erótico con el entremés de la curiosidad, pero lo arruinó con el postre del remordimiento.

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Los remordimientos son los impulsos sádicos del cristianismo.

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La humanidad se puso histérica en la Edad Media por reprimir malamente las impresiones sexuales de su adolescencia griega.

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No hay nada más roñoso que el chovinismo y el racismo. Para mí, todos los seres humanos son iguales: borregos que encuentro en cualquier parte, a los cuales desprecio por igual, ¡sin ningún prejuicio mezquino!

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Si yo estuviera seguro de tener que compartir la inmortalidad con cierta gente, preferiría el olvido, pero en cuartos separados.

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La política social es la desesperada decisión de extirparle los callos a un enfermo de cáncer.

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El parlamentarismo es el acuartelamiento de la prostitución política.

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La prensa destruye todo lo que la sífilis ha perdonado. En el futuro ya no será posible establecer con certidumbre la causa de los reblandecimientos cerebrales.

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La tarea de la religión: consolar a la humanidad que va al patíbulo. La tarea de la política:hacer que la humanidad vea la vida con disgusto. La tarea del espíritu humanitario: abreviarle a la humanidad la espera del patíbulo mediante el veneno en el último platillo.

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En otros tiempos, el zapatero tenía una relación íntima con sus botas; el poeta de nuestro tiempo no tiene ninguna con sus experiencias.

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El hombre político está enclavado en la vida, pero no se sabe dónde. El esteta huye de la vida, pero sin saber adonde.

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Existen dos clases de escritores: aquellos que lo son y aquellos que no lo son. En los primeros, forma y contenido se hallan juntos, como alma y cuerpo; en los segundos, forma y contenido van juntos, como cuerpo y vestido.

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Lo que entra fácilmente por un oído sale por el otro con la misma facilidad. Lo que entra con dificultad por un oído sale por el otro con idéntica dificultad. Eso es más valioso para el escritor que para el músico.

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Hay que leer dos veces a todos los escritores, a los buenos y a los malos. Se reconocerá a los primeros, se desenmascarará a los segundos.

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No es posible dictarle un aforismo a una máquina de escribir. Se perdería demasiado tiempo.

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¿Cuándo tendré tiempo para no leer tantas cosas?

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Un agitador toma la palabra. Un artista es tomado por la palabra.

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Emplear palabras inusuales es un acto de mala educación literaria. Sólo las dificultades de una idea deben ser un tropiezo para un lector.

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Lichtenberg excava y profundiza más que ningún otro, pero se queda adentro. Sólo puede oírlo quien escarba muy hondo.

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Por principio de cuentas, el editor proporcionaba un libro para que uno escribiera la reseña. luego se escribía un libro acerca de ese libro, que el editor recibía y reenviaba para escribir la reseña. El próximo en recibirla hacía lo mismo. Así nació la literatura moderna.

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La palabra más vieja, vista de cerca, debería parecer extraña, como recién nacida, y dejarnos perplejos, sin saber si está viva o no. Pero está más viva que nunca. Se oye latir el corazón de la lengua.

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¡Oh, enervante voluptuosidad de las experiencias lingüísticas! el peligro de la palabra es el placer del pensamiento ¿Qué cosa acaba de dar la vuelta en la esquina? ¡No la he visto aún y la amo! Me lanzo al azar.

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Ponía sus convicciones por encima de todo, hasta de su vida. Pero tenía espíritu de sacrificio y, cuando llegó el momento, abandonó con gusto sus convicciones para salvar su vida.

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El mundo es una prisión, donde es preferible estar en celda de aislamiento.

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¡Cuánto material tendría yo si no existieran los hechos!

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Hay personas que me evitan como a una bestia salvaje. No deberían hacerlo: nos alejaríamos demasiado. Soy yo el que huyo de ellas con el paso más rápido, porque son animales domésticos.

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Quien es realmente fiel, antes renuncia a un amigo que a un enemigo.

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La ética cristiana ha logrado transformar a las hetairas en monjas. por desgracia, también ha logrado transformar a los filósofos en libertinos. Y, gracias a Dios, la primera metamorfosis no es muy segura.

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Hay gente que prefiere perdonarte la porquería que te hicieron, en lugar de perdonarte el favor que les hiciste.

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Selección y traducción de Guillermo Fernández

[Tomado de la Revista de la Universidad de México, núm. 80, octubre 2010]

Comentarios

  1. Hola...
    Estoy tratando de encontrarle un sentido a la frase "La tarea de la religión: consolar a la humanidad que va al patíbulo. La tarea de la política:hacer que la humanidad vea la vida con disgusto. La tarea del espíritu humanitario: abreviarle a la humanidad la espera del patíbulo mediante el veneno en el último platillo."
    Me gustaría saber cual es el significado de este aforismo o cual puede ser una interpretación para el mismo.
    Saludos y felicitaciones por tu blog

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  2. Caray, bueno, según lo que alcanzo a ver en el texto, este aforismo tiene una carga de misantropía y de desencanto hacia tres instituciones: la política, la religión y, no sabría cómo decirle, quizá hacia la bondad o el humanitarismo, y frente a esta última idea, se planta con cierta ironía. Además de esto, parece que hay un disgusto por el mundo. Me explico por partes: referente a la religión, Kraus dice dos palabras clave: consolar y patíbulo. Es decir, que la religión está para consolar a aquellos que se acercan a su muerte, habiendo sido juzgados, quizá por lo que esperan después de ella, haya o no haya algo que los espere. La religión, pues,es una herramienta para vivir acorde a ciertos parámetros y calmar esa ansiedad que se siente cuando uno quiere anticipar lo que hay después de la muerte. Lo de la política... bueno... quizá, además de lo que uno vive diariamente, tenga que ver con la noción de que parte de la política son las relaciones de poder entre individuos e instituciones y Estado y muchos otros elementos. Algo de inconformidad y disgusto puede albergar el hombre que se enfrenta a ese mundo, ¿no? Para concluir el aforismo, Kraus dice que entre este mundo religioso y político, la caridad consiste en quitarle al hombre la necesidad de experimentar esa muerte y esa ansiedad frente a lo desconocido. Parece que es un dolor excesivo para el espíritu, según lo ve Kraus. El patíbulo es el lugar donde se ejecuta la pena de muerte, pero tiene que ver con haber sido juzgados también, es el punto último de un proceso en el que se determina la muerte de un hombre por mano ajena. No sé si logré aclarar algo, pero en realidad es un poco complejo el texto.
    Qué bueno que les haya gustado el blog. Espero que sigan leyéndolo.

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